Antonio Lucas

Dirección literaria Marpoética

Bio-bibliografía

Antonio Lucas (Madrid, 1975): Poeta y periodista del diario 'El Mundo. Colaborador de RNE y la Ser. Es autor de seis libros de poemas: 'Antes del mundo' (1995), 'Lucernario' (1999), 'Las máscaras' (2004), 'Los mundos contrarios' (2009), 'Los desengaños (2016) y 'Los desnudos' (2020). En 2017 publicó su poesía reunida con el título de 'Fuera de sitio' (Visor). Ha publicado también un volumen de perfiles literarios, 'Vidas de santos'. Y en septiembre de 2021 publicará su primera novela, 'Buena mar' (Alfaguara).

En 2017 dirigió el Festival Internacional de Literatura Eñe. Una de las más prestigiosas citas literarias de nuestro país.

Desde 2017 dirige el Festival Marpoética de Marbella.

 

Inauguración

Sábado, 24 Julio, 2021 - 21:00
Teatro Ciudad de Marbella

Inauguración Marpoética

Narrar la poesía (I)

Manuel Rivas conversación con Antonio Lucas.

 

Carmen Linares: Flamenco y Poesía.

Concierto de Carmen Linares.


Entrada por invitación hasta completar aforo.

Recogida de invitaciones: desde el martes 20 de julio en la taquilla del Auditorio Parque de la Constitución de 19.00 h a 22.00 h. y el día de inauguración desde dos horas antes en el Teatro Ciudad de Marbella. Máximo dos invitaciones por persona.

 


Exposición Enlazados

Martes, 20 Julio, 2021 - 10:00
Biblioteca Fernando Alcalá

Exposición Enlazados

La Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Marbella quiere que Marpoética, más allá de su proyección nacional e internacional, se imbrique en el tejido cultural de la ciudad y genere actividades propias donde la creación local adquiera protagonismo.
ENLAZADOS es una exposición que recoge el trabajo de nueve asociaciones culturales de Marbella y San Pedro que han asumido el reto de crear un poema a raíz de la obra de nueve reconocidos poetas.

Fecha inicio - fin: 
De Martes, 20 Julio, 2021 hasta Sábado, 31 Julio, 2021

Poemas

 

                    TREGUA

                            A Felipe Benítez Reyes

            La vida se concreta mejor en lo pequeño:
            la templanza maternal del agua,
            el cara o cruz de los viajes que no has hecho,
            los árboles que trepas,
            el amor que parte en dos
            su evidencia y su dominio.

            Para vivir no es conveniente dar rodeos
            ni buscarle a las preguntas su respuesta en la respuesta.
            A veces es mejor confiar en quien no sabe
            y aprender de sus cautelas,
            como aprende el animal a desapasionarse,
            como aceptan las montañas ser final y antes del mundo.

            Sabes que hay cosas de ti que no te pertenecen:
            ser niño y persignarse,
            demonios clamorosos,
            la costumbre de besar a los extraños,
            la monótona conciencia de la culpa,
            alegrarse en carnaval,
            creer en dioses.

            Pero eres parte de tu siglo, de su bárbaro jolgorio.
            Millones de hombres que se matan,
            y se agotan en oficios rigurosos,
            y hablan entre sí aunque no laten por nadie,
            y sólo han aprendido a estar ya solos.
            Solos como cuelgan los disfraces.
            Solos como dos espejos solos.
            Solos como suena el llamarse incluso Antonio.
            
            Por eso que vivir se concreta en lo pequeño.
            Ahí donde te miran unos ojos,
            donde piensas en alguien y lo salvas;
            donde alguien piensa en ti
            y da tregua a tu destino sin saberlo.

 

 

 

 

                    LEOPOLDO MARÍA PANERO

La locura no es una servidumbre. La locura no es una maldición, ni un clamor exasperado, ni se parece al ruido de volver a casa sin sol y sin monedas. La locura tiene más prestigio que la vida, y más profetas, y eso duele. La locura te dio sitio, nervios, un empleo, una risa de violín contra la usura, tanta leyenda ruidosa. La locura que es milagro y decadencia. La poesía que es su envés y su metralla. Y tú tan rodeado de espanto y 'rohipnoles'. Condenado desde siempre a violentas primaveras. Cómo suena un sueño tuyo. Cómo se devora en ti la noche. Qué rosa atroz asoma debajo de tu sangre. Qué legítima defensa. No pudiste estrangular a Artaud, más loco y más concreto. Más huésped de pensiones encantadas. Maldigo este vapor de olvido que ahora toca. La bondad dejó en tus ojos puñados de zotal. Tu manera monstruosa de escribir. Tu hambre satisfecha de insultar. Y qué belleza, sin embargo, en la crónica dañada de tu idioma. En tu motín de cada día. En tu farmacia sin remedio. La orquesta de tu exilio en el momento de nacer. El esplendor del desamparo. Las auroras de amoniaco. A veces no basta una vida para llegar a una verdad. Ya sabes que existir cabe dentro de un odio. “Dicen que estoy vivo. Dicen que estoy vivo y que me llamo de algún modo y vanamente escribo”. Cualquier hombre es el fin de una niñez entera. Y un fango de jazmines. Y un harapo. Un temblor en la mano al dar la mano. Un poema, su trineo. Un animal que pide auxilio y no sabe que es un hombre. Después de entregar la vida, no sabe que es un hombre. Después de vivir atado, no sabe que es un hombre. Y tantas veces se concreta en ti.