Chantal Maillard

Bio-bibliografía

Es filósofa y poeta. Doctora en Filosofía y especialista en Filosofías de la India fue Titular de la Universidad de Málaga, donde dirigió el Área de Estética y Teoría de las Artes.
Recibió el Premio Nacional de Poesía por el libro Matar a Platón (2004) y el Premio de la Crítica por Hilos (2007). Ha colaborado durante dos décadas con los Suplementos Culturales del ABC y El País. Es autora de numerosos libros de poemas, ensayos y diarios reflexivos en prosa fragmentaria. La baba del caracol (2014), La mujer de pie (2017), La herida en la lengua (2017), La razón estética (2017), ¿Es posible un mundo sin violencia? (2018), Cual menguando (2018) y La compasión difícil (2019) son algunos de sus últimos títulos publicados. En el libro India (2014) se reunieron sus escritos sobre este continente. Ha traducido a Henri Michaux y ha colaborado con artistas nacionales e internacionales tanto de las artes plásticas como del ámbito teatral y musical. Matar a Platón se ha llevado a escena y representado en concierto en numerosas ciudades españolas.

 

Más información en:
https://es.wikipedia.org/wiki/Chantal_Maillard
https://es-es.facebook.com/chantalmaillardpoesia

Inauguración (charla coloquio)

Sábado, 30 Marzo, 2019 - 20:30
Teatro Ciudad de Marbella

Inauguración Marpoética

La inauguración de Marpoética en su tercera edición tendrá lugar en el Teatro Ciudad de Marbella a las 20:30 h. Antonio Colinas, Chantal Maillard y Antonio Lucas conversarán sobre “La poesía como revelación”.
Seguidamente también en el Teatro ciudad de Marbella, se dará cita Rocío Márquez que nos deleitará con su cante.

Entrada por invitación hasta completar aforo.

Retirada de invitaciones en la taquilla del teatro de 11:00 h a 14.00 h-

Desde el martes 26 de marzo. 2 invitaciones por persona.

Antonio Colinas, Chantal Maillard, Antonio Lucas y Rocío Márquez

Poema

Me pedís palabras que consuelan,
palabras que os confirmen
vuestras ansias profundas
y os libren
de angustias permanentes.
Pero yo ya no tengo
palabras de este género.
Aceptad mi silencio: lo mejor
de mí. Huid del soplo que pronuncia,
en mi boca,
la amarga condición de lo humano.
Y, entretanto, dejadme contemplar
el vuelo de la ropa
tendida en las ventanas.
(De Hilos)

–“Aprieta”, le dijeron. Apretar
era retraer el índice
sobre el cerco suave del acero
hasta vencer su resistencia.
Apretó.
Fue la dulzura del acero, lo juro, su
pulida dulzura.
¿Por qué gritaba aquella gente?
¿Por qué ese alboroto
de piernas y de sangre?

(De La herida en la lengua)

No existe el infinito:

el infinito es la sorpresa de los límites.
Alguien constata su impotencia
y luego la prolonga más allá de la imagen, en la idea,
y nace el infinito.
El infinito es el dolor
de la razón que asalta nuestro cuerpo.
No existe el infinito, pero sí el instante:
abierto, atemporal, intenso, dilatado, sólido;
en él un gesto se hace eterno.
Un gesto es un trayecto y una encrucijada,
un estuario, un delta de cuerpos que confluyen,
más que trayecto un punto, un estallido,
un gesto no es inicio ni término de nada,
no hay voluntad en el gesto, sino impacto;
un gesto no se hace: acontece.
Y cuando algo acontece no hay escapatoria:
toda mirada tiene lugar en el destello,
toda voz es un signo, toda palabra forma
parte del mismo texto.

(Matar a Platón, poema 21)