Elizabeth Duval

Bio-bibliografía

Elizabeth Duval (Alcalá de Henares, 2000) es escritora. Vive en París y es licenciada en Filosofía y Filología francesa por las universidades París I Panteón-Sorbona y Sorbona Nueva. Ha publicado libros como la novela Reina (Caballo de Troya, 2020), el poemario Excepción (Letraversal, 2020) y el ensayo Después de lo trans (La Caja Books, 2021). Prepara, para 2021, Poserótica, su segundo poemario, y Madrid será la tumba, su segunda novela.

Poemas

CUERPO

 

1. tu cuerpo dividido:

tu cuerpo propio

tu voz

que no da aquello que el cuerpo da

tu cuerpo

tu voz

la voz

siempre la voz

y tu cuerpo

ay, qué dirán si ven esta seminude en Instagram,

o la quitarán, al ver los pezones? no sé,

son mis dms, tampoco la censura

o Cambridge Analytica

da para tanto,

simplemente no da aquello que el cuerpo da

2. tu cuerpo diseccionado:

hojeo entre las páginas de tu cuerpo

quiero ver el interior de tu cuerpo los

intestinos las tripas los entresijos

[ñam]

como si la causa mecánica de mi deseo estuviera

en este cuerpo adverso en

este cuerpo opuesto este cuerpo anticuerpo antígona

un cuerpo no es un solo sujeto

¿no es el cuerpo de quien lo habita?

y muy bien reinaras tú, querida, en tierra despoblada

fetichizo tu muerte, pero lo hago sin querer, no lo ves

he subido… ay, me repito en mi poética, no lo ves,

falta… venga, ya está, ya da igual

pensaba que te había olvidao’

pero me pusieron tu cuerpo eh eh eh

que disfrutamos bien borrachas

que bailamos bien borrachas

nos besamos bien borrachas las dos

justo cuando creía

que por comerme a dos o diez, te olvidaría [cómeme el corazón, ¿quieres?

es dulce mi deseo]

y me acordé de cómo tú me besa’

de to’ lo’ polvo encima ‘e la mesa

oh, la autopsia, no la disección

es, la autopsia, puedo ir, hacia atrás,

en el poema, puedo borrar lo que puse, puedo

acordarme, pensaba que lo había olvidao’

es, la autopsia pero si respiras

voy a amarte imaginando el tacto de tu cuello y de mis propios dedos

imaginando mi propio tacto que recorre mi propia piel sobre mis dedos

ojos sucios pulmones que respiran labios persignantes lengua negada

muñecas oscilantes el herpes brazos extendidos córneas de castillos

el sarcoma de Kaposi teta dental antebrazo nasal labios fundidos

la mano agarrotada dedos onomatopéyicos en llamas

corazón perfumado o cadáver

pelo cobrizo ansiolíticos cigarrillos

mi apéndice digital que me hace persona

el bizum la tarjeta de crédito

los algoritmos-cilicios

la lengua que es un órgano

los besos por dentro que son fuego

el ardor o, también, el silencio

y la ausencia o las palabras

que no lleganque no abarcan

que no construyen

que todo no constituyen

sobre todo

o separadas

 

(Inédito, en Poserótica)

oh la Ciudad Condal

bajo la niebla roja de una rosa de una rosa de de de una rosa

una aglomeración circula por las vías de Sants, son tantas [un golpe de]

no creía que las vías se la iban a comer, son tantas

las cosas de las cuales hacer una lista como

una aglomeración circula por las vías de Sants, pero desde

la distancia no puedo observar esta aglomeración

no es ni fenómeno no es ni fenómeno sólo hay noúmeno

sólo hay noúmeno [una tirada del noúmeno no abolirá nunca la realidad]

en esta ciudad todas

las palabras en totalidad

de las palabras que son todas

de aquello que es y que no es

esta ciudad en todas

para que algo así permanezca

 

la descomposición prepalábrica fonema

o la construcción cotru cocción

no pueden ser sin ser sin parte

nada, amor, es accidental: posdestinación

(aparece) el accidente así, solita

integrando la posibilidad de las vías de Sants

que yo te ame no es posible es… palabra

y todo en esta inmensa unión universal

todo en este inmenso sintagma del mundo

en esta gran y autónoma noche de la ciudad

donde conocer todas las cosas

(en la naturaleza del objeto)

está al alcance

pero sin nuevos deseos: anhedonia

sin nuevos sujetos: asfixia

autoasfixia autoerótica

y que sólo quede la rosa rosa rosa

la duna rosa rosa rosa de una rosa rosa rosa de una

rosa rosa roja rosa roja rosa roja

oh en la Ciudad Condal en esta noche

una persona enciende el primer fuego

que abrirá cada una de las historias del mundo

y la única pregunta es si entre nosotros alguien

formulará la última pregunta, nos traicionará

o se atreverá a apagarlo:

¡rosa! ¡rosa! ¿florecerás este año? ¡ladra! ¡ladra!

nadie escribe para nadie nadie enciende para nadie nadie arde nadie arde nada pasa.

 

("I. LA ROSA FLORECERÁ EN FRAGMENTOS AUDIOVISUALES", en Excepción (Letraversal, 2020))