Miguel Tapia

Bio-bibliografía

Miguel Tapia es natural de Marbella y pronto fue adoptado como hijo del mar y es en las orillas donde ha vivido desde entonces. El mar le enseñó qué es la calma y la tormenta, el miedo y la belleza, la vida y la muerte. Pablo Neruda le abriría las puertas a la poesía a la edad de 13 años y desde ese momento ha vivido rodeado de versos con regusto salino.

Licenciado en Periodismo, tras publicar poemas en periódicos universitarios de Málaga y en diferentes antologías, en 2019 vio la luz su primer poemario, Talasa (Ediciones Algorfa, 2019), en el que la mar es el personaje principal y quien da cohesión a la obra. Dos años después vería la luz Hijos de Afrodita (2021, Ediciones Algorfa), un poemario más comprometido y social y que trata de hacer reflexionar al lector sobre algunas de las sombras de nuestra sociedad.

 

Poemas

SI FUERA AIRE

 

Quisiera poder adelgazarme

y ser leve como el aire,

 

volar empujado con el viento

hasta llegar a la orilla del mar

 

para perfumarme de sal

y llenarme del ruido de las olas.

 

Vestido de blanca espuma,

derribaría castillos de arena

 

(huracán, tempestad, tormenta)

y crearía, con ellos, nuevas dunas.

 

Si pudiera ser aire

sería aire marino,

 

aire libre, caprichoso,

aire sin ningún destino.

 

MARE NOSTRUM

 

Caronte ha abandonado su laguna

para navegar por tus aguas.

Los muertos no tienen monedas que darle.

En vez de flores, algas.

 

Ya no eres mar nuestro, eres mar suyo.

 

En lo más profundo

la arena se cubre de huesos

como restos de coral blanquecino.

 

Ya no eres mar nuestro, eres mar suyo.

 

Las mareas dejaron de transportar sueños

para conducir los deseos callados

desde el horror al abismo.

¡Y tú qué has hecho

para convertirte en cementerio!

Ni siquiera una lápida, un recuerdo,

una fecha o un nombre.

En la muerte somos todos desconocidos

 

Las playas son un eterno velatorio

sin lágrimas por los caídos.

 

Ya no eres mar nuestro, sino mar suyo.

 

Si te hubieran dicho que serías el fin del mundo,

tú, que eras el centro de todo lo conocido.

La esperanza se diluye y ahoga

por falta de oxígeno.

 

¿Aún necesitas más sacrificios?

 

Ya no eres mar nuestro, eres mar suyo.

 

Las mujeres te miran con temor.

Los hombres te miran con temor.

Los niños ya no hacen castillos.

Eres la última frontera, el infierno líquido.

 

Mare Nostrum,

ya no eres mar nuestro, eres mar suyo.