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Olalla Castro

Fotografía:
Lucía Martínez
Olalla Castro

Bio-bibliografía

Nacida en Granada en 1979, Olalla Castro es doctora en Literaturas Comparadas por la Universidad de Granada y licenciada en Periodismo y en Teoría de la Literatura. Ha escrito los poemarios La vida en los ramajes (Devenir, 2013), Los sonidos del barro (Aguaclara, 2016), Bajo la luz, el cepo (Hiperión, 2018), Inventar el hueso (Pre-Textos, 2019), Todas las veces que el mundo se acabó (Pre-Textos, 2022) y Las Escritas (Berenice, 2022), y el ensayo Entre-lugares de la Modernidad (Siglo XXI, 2017). Ganadora del Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández, Premi Tardor de Poesía, Premio Antonio Machado en Baeza, Premio Unicaja de Poesía, Premio Ciudad de Estepona de Poesía, Premio Vicente Núñez, Premio al Libro del Año de las Librerías de Madrid 2022 y Premio Nacional Ciudad de Churriana, sus poemas y relatos han sido recogidos en más de una veintena de antologías y traducidos a varias lenguas. Desde hace años, investiga la literatura escrita por mujeres y trabaja en la visibilización de la misma impartiendo conferencias y talleres. Fue columnista del diario La Opinión de Granada durante sus seis años de existencia y actualmente es columnista de El Salto Diario. Ha sido cantante y letrista de diversos proyectos musicales, formaciones con las que ha firmado una decena de discos y ofrecido conciertos por países como Argentina, México, Costa Rica, Jordania, Marruecos, Argelia, Francia, Holanda o Alemania.

Actividad o actividades en las que participa

Miércoles, 17 Abril, 2024 - 19:30

Poemas

LAS DIEZ PLAGAS DE EGIPTO

 

No asolaron las langostas los cultivos

ni la peste acabó con el ganado.

Piojos no atacaron a animales y niños.

Una nube de moscas no invadió aquel país.

El agua jamás se tornó en sangre

ni emergieron de ella a millares las ranas.

No se cubrieron de úlceras los cuerpos.

Del cielo no llovió fuego y granizo.

No hubo oscuridad que durase tres días

ni todos los primogénitos murieron a la vez.

Supimos entonces que el castigo

era en realidad sobrevivir.